Panorámica del Nahuel Huapi
Contempla el lago profundo esculpido por los glaciares, de un azul increíble, con la península de Llao Llao y el Cerro Tronador dibujando el clásico perfil de Bariloche al otro lado.
Punto Panorámico · Un mirador público y abierto junto a la ruta provincial RP77 del "Circuito Chico" — con vistas al azul profundo del lago Nahuel Huapi, la península de Llao Llao y la nieve del Cerro Tronador, una de las ventanas más serenas de los Andes.
Ver la ubicación en Google MapsA todo viajero que recorre el Circuito Chico
Bienvenido al Punto Panorámico. En Bariloche, Argentina, esta bahía junto a la ruta provincial RP77 del "Circuito Chico" no tiene boletería ni cerco — es simplemente una terraza abierta que se conserva en una curva del camino. En un día despejado, el lago Nahuel Huapi se extiende a los pies como una sábana de azul profundo, con la península de Llao Llao y el Cerro Tronador erguidos al otro lado del agua.
No hay juegos ni ruido — solo viento, bosque y un azul de lago que cambia con la luz. Al amanecer el agua suele vestir una neblina tenue; al mediodía el sol hace brillar las cumbres nevadas; al atardecer el Cerro Tronador se tiñe de rojo dorado — los minutos más conmovedores de todo el Circuito Chico.
Como equipo sin fines de lucro dedicado a la educación natural, creamos este sitio no solo para decirte cómo llegar al mirador, sino para invitarte a venir como guardián y no solo como visitante. Cuando te paras en la terraza modelada por el viento oeste andino durante millones de años, te vuelves testigo del paisaje patagónico y co-custodio de su futuro.
Lleva una foto de la cumbre dorada. Deja el bosque como lo encontraste.
Que esta ventana andina siga abierta para cada atardecer.
Contempla el lago profundo esculpido por los glaciares, de un azul increíble, con la península de Llao Llao y el Cerro Tronador dibujando el clásico perfil de Bariloche al otro lado.
Mira el emblemático hotel de Llao Llao a media ladera y, detrás, el Cerro Tronador (3.554 m), cubierto de nieve todo el año.
Siente el fuerte viento oeste andino y observa las laderas de coihue siempreverde y la lenga caduca que se pone roja en otoño — el sonido del viento en el bosque es un paisaje en sí mismo.
Un mirador público de acceso permanente, sin personal ni entrada. El día y el atardecer dan las mejores vistas; de noche no hay iluminación, hace frío y viento, por lo que no se recomienda demorarse.
Un mirador público totalmente gratuito: no requiere entrada ni guía, puede parar cuando quiera. Por favor, trátelo como un paisaje de todos.
La parada en sí son unos 20–40 min para fotos; sumándola a todo el Circuito Chico (Llao Llao, Colonia Suiza y más) en auto, completa una mañana o tarde.
Bariloche es famosa por un clima cambiante y viento fuerte. Los datos se obtienen en vivo de la API pública de Open-Meteo para ayudarle a planificar y fotografiar.
Arrastre la hora para ver por qué la Hora Dorada alcanza su punto máximo cerca del atardecer. Es una curva ilustrativa (aprox. del ángulo solar), no una medición.
El Punto Panorámico está junto al Circuito Chico (RP77), a unos 12 km del centro de Bariloche. Desde el centro suele ser un trayecto de unos 15 minutos; desde el aeropuerto Teniente Luis Candelaria (BRC), la mayoría de las rutas cruza primero la ciudad antes de tomar la RP77. El camino está totalmente pavimentado y es una de las rutas panorámicas clásicas de Bariloche.
El Circuito Chico es el clásico recorrido en bicicleta de ruta de Bariloche: bien pavimentado y con lomadas suaves; pero el viento oeste andino suele ser un fuerte viento de frente, así que guarde energía y use ropa cortaviento.
Desde los brazos del lago esculpidos por glaciares, hasta el viento oeste andino de todo el año, la reverencia mapuche por estas aguas y los planificadores de Parques Nacionales a principios del siglo XX — detrás de esta terraza están las memorias naturales y humanas de la Patagonia.
Hace decenas de miles de años, la Patagonia estuvo cubierta por una vasta capa de hielo. Los glaciares lijaron los valles en forma de U y tallaron los "brazos", entradas fjordianas que penetran la tierra. Al retirarse el hielo, el deshielo llenó esas cuencas y formó el profundo lago Nahuel Huapi.
Estrictamente, Nahuel Huapi no se formó por un solo río, sino por agua acumulada en cuencas sobreexcavadas por glaciares, por eso es muy profundo y tiene una costa fracturada, casi fjordiana.
En las latitudes medias del sur, los "vientos del oeste" soplan de oeste a este. Cuando esa humedad choca con los Andes, asciende, se enfría y llueve, alimentando el bosque frondoso de la vertiente occidental; al descender del otro lado crea el clima más seco y luminoso de Bariloche, a sotavento.
El viento fuerte que siente en la terraza es parte del "aliento" de toda la montaña. A veces un viento de descenso del este (viento puelche) trae aire inusualmente seco y cálido, y sube el riesgo de incendio.
Mucho antes de la llegada de los españoles, los mapuche ("gente de la tierra") vivieron generaciones entre estos lagos y bosques. En su cosmovisión, los lagos, las montañas y los manantiales no eran recursos sino presencias vivas que merecían respeto y uso mesurado.
"Nahuel Huapí" viene del mapudungun y significa "isla del yaguar". Hoy las comunidades mapuche siguen siendo custodios culturales y ecológicos del norte de la Patagonia, y muchos nombres de lugares conservan esa memoria lingüística.
A principios del siglo XX, Ezequiel Bustillo —pionero de los Parques Nacionales de Argentina— dirigió la administración del parque e impulsó con fuerza la conservación y la infraestructura turística en torno a Nahuel Huapi. Bajo su planificación se abrió un camino en anillo que une los mejores miradores: el actual Circuito Chico.
En la misma época, el arquitecto Alejandro Bustillo diseñó el hotel Llao Llao en la ladera de la península, hoy uno de los edificios más emblemáticos de Bariloche. El trazado del Circuito Chico es en sí un ejemplo temprano de "gestionar el paisaje como patrimonio público".
El Cerro Tronador (3.554 m), en la frontera Argentina-Chile, es una de las cumbres nevadas más altas cerca de Bariloche. Su nombre significa "el que truena", por el estruendo de las lenguas de hielo que se quiebran y caen al valle.
Varios glaciares cuelgan de sus laderas (como el Castaño Overa) y son de los pocos glaciares vivos visibles a simple vista desde el mirador. Con el calentamiento global, estos glaciares retroceden claramente, siendo una medida natural del cambio climático.
El bosque en torno al mirador es el "bosque andino-patagónico". El coihue siempreverde (Nothofagus dombeyi) forma un dosel denso, mientras la lenga caduca, que se pone roja fuego en otoño, protagoniza el color otoñal de Bariloche.
Más especial aún es el arrayán (Luma apiculata): su tronco tiene reflejos naranja-rojizos y se concentra en el cercano Parque Nacional Los Arrayanes. Estas especies son muy sensibles a la humedad y la altura, por lo que son indicadores vivos del microclima local.
Aunque es una ciudad turística famosa, Bariloche se encuentra entre el bosque andino-patagónico y el lago Nahuel Huapi. Desde el coihue siempreverde en el borde del acantilado hasta el cóndor andino que gira en el cielo y el huemul amenazado bajo la línea de árboles, este paisaje es una red de vida de altura. Vaya despacio: su encuentro con estos habitantes del monte a menudo dura solo una ráfaga de viento.
Vultur gryphus
Una rapaz gigante de más de 3 m de envergadura, que a menudo planea sobre los vientos andinos entre los valles. Ícono de los Andes y ave sagrada en varias culturas originarias.
Lycalopex culpaeus
El cánido silvestre común de la Patagonia, de pelaje rojizo que destaca junto a la ruta. Recela y curiosea, pero nunca lo alimente: la comida humana daña su salud y cambia su comportamiento.
Hippocamelus bisulcus
Un ciervo amenazado del extremo sur andino y símbolo nacional de Argentina, que vive sobre todo en el límite del bosque en lo profundo del parque Nahuel Huapi. Muy difícil de ver, es una "especie paraguas" para la salud de estos bosques.
Nothofagus dombeyi
Una haya austral siempreverde que forma el dosel denso del bosque andino-patagónico. Ama la sombra y la humedad, y alberga a innumerables aves e insectos.
Luma apiculata
Una mirtácea de tronco naranja-rojizo, concentrada en el cercano Parque Nacional Los Arrayanes. Su "corteza roja" lisa es una de las plantas más fotogénicas del bosque de Bariloche.
Nothofagus pumilio
Bosque rojo de otoñoUna haya caduca que se pone roja fuego en otoño: la protagonista del color otoñal de Bariloche. Resiste suelos pobres y viento, y suele crecer por encima del límite del bosque.
No esperaba que un mirador junto a la ruta fuera tan hermoso. Gratis, a cualquier hora, y el lago es increíblemente azul. Al atardecer el Tronador se pone dorado-rojo: vale todo el viaje.
Parada obligada en el Circuito Chico en bici. El pavimento es excelente, pero el viento del oeste de vuelta es serio: guarde energía. La vista del lago lo reanima al instante.
A 15 minutos del centro, todo pavimentado: mis viejos en un auto común no tuvieron problema. Sumando Llao Llao, media tarde perfecta.
Las vistas son perfectas, pero la terraza está totalmente expuesta: el día que fui el viento movía el celular. Use gorro y cortaviento; sostenga con ambas manos.
¡Vine sin auto! Tomé la Línea 20, bajé cerca y caminé un poco: económico. El chofer fue amable; avísele con anticipación.
Llegué justo antes de la puesta a propósito: toda la cordillera se puso dorada-roja y el lago brilló cálido. Los 10 minutos más inolvidables del viaje.
El mirador queda junto a una curva; los fines de semana el estacionamiento se llena. Estacione al costado, nunca en un punto ciego: primero la seguridad.
Sin boletería ni kiosco: solo viento y lago. Este mirador "público puro" relaja justo por eso. Cuidémoslo limpio entre todos.
El hito del Circuito Chico. El hotel histórico a media ladera y el campo de golf frente al Cerro Tronador: el encuadre postal más clásico de Bariloche.
Importante centro de esquí sudamericano, famoso por sus pistas de invierno; en verano es un polo de trekking y vistas en teleférico sobre otra cara del Nahuel Huapi.
Pueblo de colonia suiza junto al Circuito Chico, famoso por sus tortas (kuchen) y el asado a la parrilla: una recarga sabrosa en el recorrido.
El puerto de embarcaciones al final del Circuito Chico; desde ahí salen barcos a la Isla Victoria y el Lago Espejo, adentrándose en el bosque y los brazos del lago.
Una bahía con una corta caminata a un mirador; el agua es intensamente azul y se refleja perfecto: otra parada postal después del Punto Panorámico.
Como espacio público dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, el Punto Panorámico pertenece a cada viajero y a quienes vengan después. Lea y comprométase con el código siguiente para que este paisaje andino siga claro para todos.
No hay tachos en el mirador. Lleve todo (cáscaras, pañuelos, botellas). El plástico que el viento lleva al lago daña a las aves y la costa.
Los veranos patagónicos son muy propensos a incendios. Está totalmente prohibido fumar, hacer fuego o usar llama abierta cerca del mirador: una sola colilla puede incendiar todo el bosque.
Los zorros y aves junto a la ruta parecen amigables, pero alimentarlos cambia su comportamiento y pone en riesgo su salud. Obsérvelos de lejos y guarde la comida.
El borde de la terraza no tiene baranda y linda con bosque privado. No cruce ni ingrese a zonas cerradas, para no dañar la vegetación ni arriesgarse.
El atardecer es para fotografiar y disfrutar en silencio. Guarde los parlantes, baje la voz y deje que todos oigan el viento en el bosque.
El viento oeste andino es fuerte y la temperatura cambia: incluso en verano puede enfriar rápido. Use ropa cortaviento y abrigada, manténgase lejos del borde y cuide a mayores y niños.
Lleva solo fotos, deja solo huellas.
Que los Andes sigan salvajes.
La siguiente información fue compilada por el equipo editorial independiente de miradorchico a partir de fuentes públicas y se proporciona solo como referencia. Verifique las políticas más recientes a través de los canales oficiales de turismo y Parques Nacionales de Argentina antes de su visita.
El Punto Panorámico es un mirador público totalmente gratuito, abierto las 24 horas y sin personal. El día y el atardecer dan las mejores vistas; de noche no hay iluminación, hace frío y viento, por lo que no se recomienda demorarse.
Desde el centro de Bariloche, las opciones más sencillas son ir en auto, taxi/remis, bicicleta por la RP77 pavimentada, o tomar la Línea 20 y caminar desde una parada cercana; desde el aeropuerto Teniente Luis Candelaria (BRC), la mayoría primero llega al centro y luego combina con la Línea 20, se suma a un tour de medio día por el Circuito Chico o sigue directamente en auto de alquiler o taxi/remis.
Lago y cumbres: en un día despejado, el lago azul y las cumbres nevadas se ven nítidos.
Hora Dorada: unos 60 minutos antes de la puesta, el Cerro Tronador se tiñe de oro y rojo: la ventana dorada para fotografiar.
El borde de la terraza no tiene baranda: manténgase lejos del vacío y vigile a los niños; el viento oeste andino es fuerte, así que abríguese; no hay servicios cercanos, traiga agua y comida y lleve su basura.